| abstract
| - Ahora Seleuco era el rey de tres cuartas partes del mundo conocido, sus ansias por expandir las fronteras eran grandes. Aunque el más que conquistar nuevos pueblos deseaba hacer realidad el verdadero sueño de Alejandro: expandir la cultura griega, crear lazos con otras naciones, promover el mestizaje, universalizar el conocimiento de su civilización, crear un crisol de razas, demostrar que el mundo no tiene fronteras.thumb Pronto comenzaron a circular monedas de oro, bronce y cobre. Luego promovió la filosofía, la cartografía, astronomía y matemáticas. Pronto la educación de la población aumentó. Seleuco oficializó el griego común o koiné como lengua principal del imperio, aunque también hizo grandes esfuerzos por promover el persa y el egipcio. El imperio griego adoptó el sistema de numeración hindú y el alfabeto griego. Pronto la civilización helenístico era la base del conocimiento del mundo antiguo. En 320 a. C. Chandragupta Maurya, un influyente rebelde hindú, inició la conquista del imperio de los Nanda. En un principio Seleuco envió refuerzos a Dhana Nanda, pero al ver las ventajas que le traería aliarse con el aparente vencedor, decidió suministrar a las tropas de Maurya. Los dominios de los Maurya absorbieron gran parte del Imperio Nanda, y el comercio prosperó entre la India y Persia. Seleuco instaló su capital en Babilonia, desde donde controlaba los puertos de Persia. Legó la gobernación de Egipto y Grecia a Ptolomeo, que dominaba el Mar Rojo y el Egeo, y por tanto poseía la mayor parte del comercio tanto interno como externo del imperio. En Esparta, Cleómenes II y Eudamidas I lograron un acuerdo. Anualmente aportarían 300 hoplitas a las falanges del Imperio Griego a cambio de mantener su independencia, además solo podían comerciar con puertos griegos o puertos autorizados por el rey de Macedonia. Si estallaba la guerra, uno de los reyes debía servir en la batalla. Esparta renunciaba al derecho a poseer una flota de guerra mayor a 10 barcos producidos cada dos años, cada trirreme y cada regimiento terrestre debería ser dirigido por un oficial de confianza del Imperio Griego. Si era su voluntad, el rey de Macedonia podía deponer a uno de los dos reyes, nunca a ambos. Epiro era otro de los reinos vasallos de los griegos. Epiro era gobernado por Eácides, que había sido favorable a Alejandro Magno y era amistoso con las ciudades del Hellas. Chipre por entonces estaba disputada entre dos reyes: Nikokles de Pafos; y Nicocreón de Salamina. Ambos acordaron ser diarcas y gobernar conjuntamente. A su vez ambos prometieron aportar anualmente 50 trirremes a Macedonia. Por último Creta, dividida en ciudades-estado combatientes, se mantenía en la esfera de influencia griega. Por lo que cada ciudad anualmente aportaba 12 trirremes a la armada griega y permitían el paso a las naves griegas. A diferencia de Esparta, Chipre tenía permiso a comerciar con Cirene y las tribus del sur del imperio. Epiro tenía libre comercio, aunque su flota podía ser neutralizada por el Rey de Macedonia. Bitinia y Kush eran dos vasallos cuya principal actividad era terrestre, excepto tal vez por el comercio entre Bitinia y el Bósforo cimerio. Kush intentaba expandirse y tomar una costa para sí. Bitinia estaba enviando colonizadores a las costas del Mar Negro, aunque resultaba inútil. Epiro enviaba fuerzas a Etruria a derrotar a los lucanos y a los brucios. Consiguiendo importantes alianzas con las ciudades de Tarento y Siracusa. En Chipre, ambos reyes competían por el derecho a gobernar. Mientras Esparta intentaba conquistar Creta. En 319 a. C., Poliperconte, un general macedonio intentó conquistar por sus propios medios Cirene. Logró ocuparla y nombrar rey a un general de Ptolomeo llamado Ofelas. El reino de Cirene fue independiente hasta la muerte de Ofelas, en 308 a. C. Al año 318 a. C. fue muerto Foción, el gobernador macedonio de Atenas. La rebelión que intentaba reinstaurar la democracia falló, pero Ptolomeo debió intervenir y hacer un pacto con los espartanos para mantener el control sobre Atenas, Tebas y ciudades de Tesalia. En 317 a. C. Agatocles, un general carcino de Regio de origen humilde, que había sido exiliado por oponerse a la oligarquía siracusana de Heráclides y Sosístrato. Que había depuesto al tirano Timoleón de Corinto, regresó a Siracusa asumiendo el mando del ejército, dio un golpe de Estado y restauró la democracia. El pueblo lo eligió strategos autókrator (general autócrata), y llegó a ser reconocido como tirano. Epiro y Trento apoyaron el golpe, y luego Ptolomeo reconoció lo valiosa que sería una alianza con Siracusa. Seleuco mismo oyó de las hazañas del tirano Agatocles, y lo declaró como un aliado del imperio. Hacia 316 a. C., con la muerte de Eumenes de Cardia, Seleuco conquistó las últimas tierras rebeldes de Anatolia. El mismo año 438 Ab Urbe Condita los romanos iniciaron una fuerte campaña de expansión contra los samnitas y otras tribus como los thumb|leftecuos e inclusive los helenos. Por recomendación de Agatocles y de Eácides, en lugar de intervenir Ptolomeo inició relaciones amistosas con los romanos, como con Cayo Junio Babulco y mismo con los cartagineses. Para 304 a. C. los romanos lograron recuperarse gracias a varias victorias sobre los etruscos, alzándose así como el estado más poderoso de Etruria. En 314 a. C. se finalizó el sometimiento de los taulantios, gobernados por Glaucias. En tanto, los romanos parecían perder el favor de algunas ciudades latinas, debido a sus fracasos contra los samnitas. Dos años después, en Roma, por iniciativa de Apio Claudio Craso, el primer acueducto, de 16 km de longitud. Durante las guerras entre Siracusa y Cartago, Amílcar Giscón, descendiente de Hannón el Grande, tomó el río Hímera. En 310 a. C., Bomílcar I de Cartago venció al tirano frustrando su intento por tomar Túnez. Esto fue sin embargo una victoria sin sentido, pues las perdidas griegas fueron menores a quinientas mientras los cartagineses perdieron casi seis mil tropas.La guerra tardó otros tres años en terminar, logrando Cartago tomar una mitad de Sicilia, mientras Siracusa se quedó la mitad oriental. Demetrio Poliorcetes, un general macedonio, hijo del difunto Antígono se alzó como un influyente político. Demetrio dio asilo a Pirro rey de Epiro, luego de que fuera destronado en 302 a. C. por Neoptolemo II. Seleuco le permitió a Neoptolemo permanecer como rey mienta no rompiera los acuerdos de vasallaje. Bajo su reinado, los epirotas y los trentinos llevaron a cabo una serie de exitosas campañas contra los lucanos. thumb|leftEn 300 a. C., el máximo poder comercial en la Galia hera la ciudad de Massalia, Seleuco debió esforzarse y hacer pactos con Siracusa y Cartago para comerciar con aquel país. El rey Maruya murió, dejando un a sus descendientes un imperio que ocupaba siete octavas partes de la India. Con el inicio de las nuevas guerras contra los samnitas, los romanos pidieron el apoyo del general Neoptolemo y de los massalios, e inclusive de Siracusa y algunas tribus ilirias. Luego de seis años los lucanos, umbros, galos, sabinos y samnitas fueron derrotados. Cipetes, rey de Bitinia mantuvo exitosas relaciones con Seleuco, de quien se volvió consejero y teniente. Firmó un tratado de fronteras con los Maurya e inició comercio con el Bósforo cimerio. Dromiqutes rey geta (dacio) fue un gran problema para la expansión griega, pero fue derrotado por Pirro y Demetrio. A su vez, Mitrídates de Cíos se rebeló contra los bitinios en 291 a. C. y fundó el Reino del Ponto, siendo éste independiente del Imperio Griego. Seleuco mantuvo un sitio prolongado sobre el país, pero nunca logró conquistarlo nuevamente. Debido a sus alianzas con Bósforo y con algunas satrapías, que le permitieron acceso al comercio internacional. Con la muerte de Agatocles, rey de Siracusa (dejó de usar el título de tirano desde 306 a. C.). Se restauró la democracia, pues el no quería ser sucedido por sus hijos. El nuevo tirano fue Hicetas, un tirano de menor fuerza pero eficaz al repeler el dominio cartaginés. Pirro desde 297 a. C. había restaurado su poder en Epiro, ahora estaba impulsando la carrera política de Demetrio y llegó a convertir a Epiro en una potencia importante. Gracias a sus alianzas con los estados latinos y magno-griegos, e incluso con tribus ilirias. En Roma, el poder de los plebeyos era ahora mayor, gracias a Quinto Hortensio. Aquel dictador que logró una gran relación con los griegos, cartagineses y massalios. A su vez la clase propietaria se beneficia por las acciones de la Lex Aquilia. El año 285 a. C. Ptolomeo renunció a los cargos, luego de un próspero gobierno del imperio. Su hijo mayor, Ptolomeo Cerauno se convirtió en diádoco (sucesor del emperador) mientras Ptolomeo Filadelfo le sucedió en la satrapía de Egipto. Finalmente los romanos loaron derrotar a los senones y un año después y expulsarlos de Etruria. Esto es gracias a los invaluables esfurzos de Manio Surio Dentado y Lucio Cecilio Metelio Demeter, el segundo fallecido en el combate de Arretio. El año 280 a. C., Seleuco murió, dejando su trono al diádoco Ptolomeo Cerauno. Ese año se inició la guerra entre Epiro y Terento contra Roma y los territorios bajo su influencia. Muchas ciudades comenzaron a agruparse para obtener autonomía, logrando que Grecia se convirtiera en una satrapía autónoma bajo Arato de Sición y Filopemen de Magalópolis.
|