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| - El trono había sido asumido por el joven Ptolomeo Ceraunos, destacado general de las guerras contra árabes e ilirios. Sin embargo, al año siguiente de su coronación, el Hélade fue invadido por tribus galas comandadas por Bolgios. Bolgios lideró 150 mil tropas de infantería y 15 tropas de caballería. El caudillo Breno, y su teniente Acicorio invadieron entonces Dardania y Peonia. Mientras tanto, Ceretrio otro de los general,es invadió Tracia y las tierras de los tribalos y los getas. En cuanto la invasión llegó a Tesalia, hubo una respuesta casi inmediata de las ciudades griegas. Los generales mas prominentes de las antiguas polis pidieron apoyo al Rey Ptolomeo. Un mensaje llegó a Pella ordenando a Demetrio Poliorcetes dirigir un ejército desde Macedonia para chocar desde detrás con las tropas galas. Mientras tanto Cefisodoto, un estratega de Atenas reunió junto a Calias, un ejército de 30 tropas de infantería y 2 mil caballos. Derrotados por Breno en las Termópilas, los griegos retrocedieron hacia Delfos, donde lograron vencer. Sóstenes logró vencer a los invasores en Tracia haciéndolos retroceder, mientras Demetrio los expulsó a Iliria. La invasión falló. La popularidad de Demetrio creció, mientras la del negligente rey Ptolomeo decaía. Ese mismo año 279 a. C., Ptolomeo Ceraunos fue muerto por los gálatas en Anatolia. Ante la conmoción, Demetrio se proclamó Rey. Sin embargo, Ptolomeo Filadelfo se consideraba el legítimo sucesor, por lo que envió asesinar a Demetrio. Se inició entonces la Guerra de los Diádocos. Ptolomeo Filadelfo se enfrentó a Antígono Gónatas. Ptolomeo contaba con apoyo de; Sabrakamani rey de los nubios de Kush. Su hermanastro Megas, tirano de Cirene (más tarde se proclamaría basileos). Otro de sus aliados fue, Filetero el rey de Pérgamo. Exiliado durante los tiempos de Seleuco, más tarde su hijo Eumenes sería rey del Tróade. Antígono, por su parte tenía a; Cremónidas un político destacado de Atenas, a Calias y Cefisodoto, quienes comandaban la totalidad de las tierras griegas. Los reyes de Esparta, Areo I, Arquídamo IV y más tarde Acrótato y Eudamidas. Antígono ocupó Chipre y las islas del Egeo. Mientras esto ocurría, el territorio de Anatolia pertenecía en su totalidad al sátrapa Antíoco, conocido por derrotar a los gálatas al mando de Breno que intentaron invadir Asia Menor. Mientras transcurría la lucha entre los sucesores, Antíoco luchaba contra los celtas venciéndoos tanto en Asia como en Lisimaquia y en todo el imperio en general. Antíoco comenzó a tender sus redes diplomáticas casando a su hija Apema con Megas de Cirene. La situación era cada vez más crítica: Por las acciones de Pirro de Epiro en Etruria, siracusanos y romanos habían cortado las relaciones con los griegos. Los cartagineses rara vez comerciaban con ellos, e inclusive los massalios no iban más allá del Mar Adriático. Mientras tanto, el Imperio Maurya gozaba de un esplendor inigualable, y sus redes comerciales se extendían desde Babilonia hasta los Estados chinos. Ashoka el Grande había impuesto su dominio en toda la India, y los griego empalidecían ante él. Los mitos decían que era el verdadero rey de toda Asia. A su vuelta, Pirro se une al bando antigónida, pero ya era muy tarde. No puede intervenir a favor de su aliado, y sus disputas con Antígono hacen que el molosio elija mantener su estado de neutralidad y romper sus lazos de vasallaje con los griegos. Epiro comienza así una violenta campaña de expansión hacia Iliria. Ptolomeo pidió ayuda a los romanos, y aunque tal ayuda nunca se dio, se iniciaron relaciones amistosas con los griegos. Pirro, en 272 a. C., intentó atacar Grecia para deponer a Antígono y a Areo I de Esparta. Para nombrar en su lugar a Cleónimo como rey agíada y convertirse él mismo en rey de Hellas. Sus intentos se vieron frustrados, resultando en su propia muerte. Su hijo Alejandro II mantuvo sus campañas de expansión hacia el norte. El desastre pírrico en Etruria lleva a los romanos a conquistar Tarento y a dominar toda la península, derrotando finalmente y de forma definitiva a los samnitas. A su vez Hierón II de Siracusa es su aliado, y la influencia romana los lleva a aliarse con Massalia. Los siracusanos lograron finalmente tomar Messana, a pesar de que esto generó nuevas hostilidades con Cartago. Finalmente Cremónidas terminaría por traicionar a Antígono, buscando su propia independencia como vasallo del imperio de Ptolomeo. Areo se unió a los atenienses y resultó muerto, siendo sucedido por Acrótato II, quien también se enfrentó a los antigónidas. Mientras tanto, entre Roma y Cartago comenzó la Primera Guerra Púnica, en el año 264 a. C. Finalmente, al ver que no hay un claro ganador, Antíoco decide intervenir personalmente y aliarse con Eumenes I de Pérgamo, Ariobarzanes del Ponto, Megas de Cirene, Creónimo de Atenas, Alejandro II de Epiro, Nicomedes I de Bitinia, Ashoka el Grande y Areo II de Esparta y Eudamidas II de Esparta. Para deponer en el 262 a. C., a Antígono y a Ptolomeo. Consiguiendo que Grecia se vuelva un estado semi-autónomo, con un strategos griego y un hegemón macedonio. Esparta consigue anexionar todo el Peloponeso, pero sigue como vasallo. Epiro cede parte de Iliria, pero sigue siendo independiente. Se reconoce la independencia de Cirene y del Ponto. Pérgamo anexa todo el Tróade y la isla de Lesbos. Creta y Chipre pasarían a dominio griego y Bitinia obtendría mayores privilegios comerciales. Así se restableció el orden y Antíoco pasó a ser Basileos de Macedonia, Hegemón de Grecia, Faraón de Egipto y Shah de Persia.
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