No tengo ninguna duda: esta excavación va a ser de las más duras. He contratado a algunos hombres de Roca del Cuervo. Todos aseguraron ser mineros expertos, pero creo que no están acostumbrados a enfrentarse a problemas mientras cavan. En un lugar como este, nunca se sabe lo que enterraron en su momento, y debemos estar preparados para cualquier cosa.
En cualquier caso, hemos sufrido algunas bajas por culpa de unos muertos que no lo estaban tanto como parecía. La operación se ha paralizado hasta que mi simpático socio consiga suficiente dinero para contratar a algunos sustitutos. Quizás debería pasar el sombrero a los espectadores que siempre se reúnen para mofarse de mí.