Los Transportes de peregrinos clase Jericho son enormes navíos gobernados por misioneros de la Eclesiarquía que transportan a las grandes masas de peregrinos a los mundos santuarios. Readaptando antiguas naves de transporte de combustible con sus titánicas bahías de carga divididas en centenares de compartimentos para los pasajeros, cada una de ellas llega a albergar a miles de peregrinos. El alojamiento varía hasta el extremo, mientras que para los pasajeros con cierto poder adquisitivo el viaje puede resultar hasta agradable, a las clases más bajas les espera un estrecho espacio para viajar y unas escasas raciones para alimentarse.
Los Transportes de peregrinos clase Jericho son enormes navíos gobernados por misioneros de la Eclesiarquía que transportan a las grandes masas de peregrinos a los mundos santuarios. Readaptando antiguas naves de transporte de combustible con sus titánicas bahías de carga divididas en centenares de compartimentos para los pasajeros, cada una de ellas llega a albergar a miles de peregrinos. El alojamiento varía hasta el extremo, mientras que para los pasajeros con cierto poder adquisitivo el viaje puede resultar hasta agradable, a las clases más bajas les espera un estrecho espacio para viajar y unas escasas raciones para alimentarse. Los navíos son grandes, lentos y difíciles de manejar, pero al menos poseen varias baterías de armas para defenderse de los piratas.