El sadida invoca unas plantas salvajes que se acarran al enemigo y le impiden avanzar al mismo tiempo que le causan daños. Sólo las muñecas sacarán ventaja pues podrán desplazarse más rápido. Este ataque es de elemento tierra de la clase Sadida
El sadida invoca unas plantas salvajes que se acarran al enemigo y le impiden avanzar al mismo tiempo que le causan daños. Sólo las muñecas sacarán ventaja pues podrán desplazarse más rápido. Este ataque es de elemento tierra de la clase Sadida