La omnimira es un dispositivo de combate altamente sofisticado y tremendamente caro, y suele verse en manos de asesinos y cazarecompensas de gran renombre, o en cuerpos militares con un gran poder adquisitivo. Se trata de un cúmulo de sensores perfectamente calibrados conectados a una mira de combate. Algunos de estos sensores se conectan a los implantes craneales del portador, permitiéndole ventajas tales como disparar a través de esquinas sin exponerse, pues la omnimira se convierte en un tercer ojo.
La omnimira es un dispositivo de combate altamente sofisticado y tremendamente caro, y suele verse en manos de asesinos y cazarecompensas de gran renombre, o en cuerpos militares con un gran poder adquisitivo. Se trata de un cúmulo de sensores perfectamente calibrados conectados a una mira de combate. Algunos de estos sensores se conectan a los implantes craneales del portador, permitiéndole ventajas tales como disparar a través de esquinas sin exponerse, pues la omnimira se convierte en un tercer ojo. La mira en sí es una mira láser de precisión, y gracias a los sensores posee un filtro de visión térmica. También cuenta con varios aumentos, de igual manera que una mira telescópica. Es un aparato robusto, y pesa cerca de dos kilos, debido a los sensores y las conexiones craneales más que a la propia mira en sí.