El Rifle Maléfico dispara pequeños viales de cristal que contienen una minúscula muestra de la plaga que azotó la Ciudad Siniestra en el M36. Al entrar en contacto con la piel desnuda de la víctima, la munición arcana del Rifle Maléfico se extiende rápidamente, convirtiendo a su objetivo en una estatua transparente con una expresión de sorpresa grabada en su rostro para toda la eternidad.
El Rifle Maléfico dispara pequeños viales de cristal que contienen una minúscula muestra de la plaga que azotó la Ciudad Siniestra en el M36. Al entrar en contacto con la piel desnuda de la víctima, la munición arcana del Rifle Maléfico se extiende rápidamente, convirtiendo a su objetivo en una estatua transparente con una expresión de sorpresa grabada en su rostro para toda la eternidad.