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| - Esta página pertenece a la Negropedia. -"Y tú cómo te llamas?" -"Nacho." -"¿Nacho qué más?" -"Nacho 2" -"¿Y no hay un Nacho I?" -"Sí, pero esta en Kite tomándose una copa." — Conversación entre Nacho 2 y Góngora, después de que este le viera a su espalda toda una declaración a la hermana de Sherman. Natural de Jerez de la Frontera, pertenece a la promoción del 85 del Negro aunque él no naciera precisamente ese año. Tras tres años de militancia en éste nuestro Mayor decidió ingresar en la Residencia Universitaria de Galileo 65 junto a Nacho 1, Nacho 3, Keta, Mikel Führer y Arturiño.
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| - Esta página pertenece a la Negropedia. -"Y tú cómo te llamas?" -"Nacho." -"¿Nacho qué más?" -"Nacho 2" -"¿Y no hay un Nacho I?" -"Sí, pero esta en Kite tomándose una copa." — Conversación entre Nacho 2 y Góngora, después de que este le viera a su espalda toda una declaración a la hermana de Sherman. Natural de Jerez de la Frontera, pertenece a la promoción del 85 del Negro aunque él no naciera precisamente ese año. Tras tres años de militancia en éste nuestro Mayor decidió ingresar en la Residencia Universitaria de Galileo 65 junto a Nacho 1, Nacho 3, Keta, Mikel Führer y Arturiño. Su apodo de Nacho 2 efectivamente se debe a que llegó después que el 1 y antes del 3, tal y como él mismo se encargó de explicárselo a Góngora en su época de novato. En esos días cometió la imprudencia de irse siempre sin pagar de Kite porque alguien le explicó que las cuentas del bar se liquidaban al final de mes. Quiterio no tuvo más opción que ponerle las cosas claritas y Nacho accedió a pagar euro por euro todas sus deudas con el señor Blázquez. Infatigable estudiante de Arquitectura, aún se recuerdan sus interminables noches construyendo faraónicas (que no paranoicas) maquetas al son de las canciones de los Delinqüentes, violando así la férrea normativa musical que sobre el Aula de Arquitectura impuso el honorable Juanjo Farrés. Sus jornadas maratonianas a la luz del flexo y su relación amorosa con el Plotter al final dieron su fruto, y en el año 2006 ganó un Premio de Arquitectura. El dinero que gastó invitando a sus amigos en celebraciones fueron mayores que la suma del premio y por ello tuvo que ponerse a trabajar en verano en un estudio. Sufrió una intempestiva jornada laboral de doce horas a cambio de 100 euros al mes, suficientes para liquidar sus deudas.
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