El Dragohuevo Guerrero tiene tres cuernos distintos, dos detrás de la cabeza y uno encima del hocico. En general, después de un ataque, un cuerno acaba hundido en el trasero de sus víctimas y las dos restantes en las narices de los imprudentes. Sin embargo a veces, el Dragohuevo Guerrero confunde el trasero y la nariz de sus víctimas, lo cual puede resultar todavía más problemático.