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| - thumb|300px|Angron durante la Herejía. Los Clavos del Carnicero aparecen introducidos en su cráneo por detrás de su frente.Clavos del Carnicero era el nombre coloquial usado por el Primarca Angron y su XII Legión de los Devoradores de Mundos para referirse a los implantes neurales destinados a eliminar todo rastro de miedo y potenciar al máximo la agresividad de los guerreros que introdujo el Ángel Rojo nada más tomar el mando de sus hijos genéticos. Si bien se alcanzaban esos objetivos, el efecto general solía ser excesivo y brutal: los implantados perdían el control en combate, y las drogas de combate que introducían en su sistema circulatorio provocaban no solo una fuerte ansia de combatir constantemente debido a la dependencia, sino también frecuentes ataques de rabia indiscriminada cuando no había que luchar. Los implantes tenían su origen en el mundo natal de Angron, donde eran utilizados para aumentar la furia combativa de los tecnogladiadores esclavos que divertían a las clases altas del planeta. Cuando Angron se reunió con su Legión, hizo que los Tecnomarines copiasen el diseño de los que él llevaba (posiblemente basados en una PCE perdida) para aplicarlos a todos los guerreros bajo su mando. Aunque eran ligeramente menos potentes, los resultados producidos fueron casi los mismos, y la XII Legión se convirtió en la más sangrienta de todas. Esto hizo que el Emperador, después de la Purga de Ariggata y la Masacre de Ghenna, prohibiese tajantemente el empleo de esta tecnología, pero los Devoradores de Mundos continuaron usándola de todas formas.
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