Cuando entró en estasis, Crane escogió a un puñado de sus acólitos más capaces para que se le unieran (conocidos como sus Acólitos Alfa debido a su elevada posición en su séquito), sabiendo que los necesitaría cuando se despertara. Capaces y devotos miembros de la Inquisición, los acólitos son oponentes peligrosos, bien armados y dispuestos a matar sin pensarlo dos veces.
Cuando entró en estasis, Crane escogió a un puñado de sus acólitos más capaces para que se le unieran (conocidos como sus Acólitos Alfa debido a su elevada posición en su séquito), sabiendo que los necesitaría cuando se despertara. Capaces y devotos miembros de la Inquisición, los acólitos son oponentes peligrosos, bien armados y dispuestos a matar sin pensarlo dos veces.