En febrero de 1983, un prestamo de 468 millones de yenes (lo que representaba 40 millones de pesetas de la época) permite a la ONCF encargar 12 locomotoras eléctricas de gran potencia a la industria japonesas. Una de las condiciones asociadas al prestamo, es la participación de empresas japonesas en la construcción de la línea Taourirt - Nador. Imagen:ONCFE1253SK2JPVL.JPG|E 1253 en Sidi-Kacem Imagen:ONCFE1253SK2JPVL.JPG|E 1253 en Sidi-Kacem
En febrero de 1983, un prestamo de 468 millones de yenes (lo que representaba 40 millones de pesetas de la época) permite a la ONCF encargar 12 locomotoras eléctricas de gran potencia a la industria japonesas. Una de las condiciones asociadas al prestamo, es la participación de empresas japonesas en la construcción de la línea Taourirt - Nador. Imagen:ONCFE1253SK2JPVL.JPG|E 1253 en Sidi-Kacem Imagen:ONCFE1253SK2JPVL.JPG|E 1253 en Sidi-Kacem