Earl modifica su idea de la ética para mantener a Glen acorralado; Joy decide que debe enseñar a Randy a tomar sus propias decisiones y ser autosuficiente. La violenta reacción de Glen (al descubrir que Earl estaba entre los prisioneros) obligó a los guardias a encerrar a todos. Glen y Earl están en celdas contiguas. Glen está ocupado intentando cavar por debajo de la reja para llegar hasta Earl mientras le relata la horrenda forma en que va a acabar con su vida. Earl no comprende por qué tanto odio. El robo en el que lo incriminó en forma inconciente fue hace mucho tiempo atrás, cuando aún eran niños. El logró escapar pero Glen cayó preso. Lo llevaron a un pabellón juvenil. Allí tuvo que hacerse matón para sobrevivir. Con el tiempo este pequeño Boy Scout se convirtió en un criminal de car
Earl modifica su idea de la ética para mantener a Glen acorralado; Joy decide que debe enseñar a Randy a tomar sus propias decisiones y ser autosuficiente. La violenta reacción de Glen (al descubrir que Earl estaba entre los prisioneros) obligó a los guardias a encerrar a todos. Glen y Earl están en celdas contiguas. Glen está ocupado intentando cavar por debajo de la reja para llegar hasta Earl mientras le relata la horrenda forma en que va a acabar con su vida. Earl no comprende por qué tanto odio. El robo en el que lo incriminó en forma inconciente fue hace mucho tiempo atrás, cuando aún eran niños. El logró escapar pero Glen cayó preso. Lo llevaron a un pabellón juvenil. Allí tuvo que hacerse matón para sobrevivir. Con el tiempo este pequeño Boy Scout se convirtió en un criminal de carrera. Le ofrece conseguirle algo de “afuera”. Glen necesita una navaja. Entregar un arma a un delincuente no es algo que haría para solucionar un viejo problema de su lista… pero ya no es el mismo Earl: ahora es el interno número 28301-016. Joy está a punto de volverse loca. Randy necesita que lo controlen todo el tiempo para que no lo atropelle un auto o se electrocute con una tostadora. Llega a la conclusión de que si debe seguir cuidándolo no dejará de ser una carga por el resto de su vida. Llegó el momento de enseñarle un amor algo más rudo. Insiste en que debe tomar sus propias decisiones y aprender en base a la prueba y el error… aunque eso signifique algún que otro pequeño accidente hogareño. En la prisión, Earl logra armar una navaja con la patilla de unos anteojos. Se los muestra a Glen que inmediatamente la testea clavándosela en el brazo. Lo trasladan a la enfermería. Allí se da cuenta de que el karma intenta decirle algo. Además, le confirman que el incidente acaba de arruinar la posibilidad de Glen de salir bajo fianza; parece que llegado este punto siempre busca sabotear la situación. Earl conversa con Glen. Le explica el significado de su lista. Además le advierte que sabe que boicotea la posibilidad de salir en libertad condicional. Glen responde que en el mundo exterior todos los consideran un criminal: nadie quiere darle una nueva oportunidad mucho menos un empleo. Con el tiempo él mismo comenzó a sentirse de esa forma; no es más que un simple delincuente. Earl, decidido a cambiar el punto de vista de Glen, le pregunta qué cosas le importaban antes de convertirse en lo que es ahora. Glen confiesa que se sentía orgulloso porque le faltaban apenas dos premios al mérito para recibir su faja de honor con los Boy Scout. Earl dice que lo ayudará a cumplir su deseo. Para eso pide favores a casi todas las pandillas. Finalmente consigue los materiales necesarios para el premio en arqueología y ciencias naturales. El comité de disciplina está tan impresionado que le conceden la libertad condicional. Por primera vez en muchos años Glen puede caminar entre la gente con la frente bien alta. Gracias a que luce orgulloso su uniforme de Boy Scout ya no lo miran como una amenaza. Earl vuelve a sentirse como antes. Agradece a Joy por enseñar a Randy a tomar sus propias decisiones. Lo primero que el muchacho elije es mudarse nuevamente con Earl… ¡y para eso roba un auto!