Los Mártires de Thor son un culto imperial que se originó en el planeta Dimmamar, cuna de San Sebastian Thor, en los inicios del M38. Creyendo que descendían del propio Sebastian Thor (a pesar de su contrastada castidad), los Márties de Thor eran un culto suicida que proclamaban que solamente mediante el sacrificio último podía la Humanidad ser aceptada por el Emperador. Creían en estos preceptos tan fervientemente que pensaban que los descreídos ciudadanos imperiales debían morir en una gran conflagración para satisfacer al Emperador.
Los Mártires de Thor son un culto imperial que se originó en el planeta Dimmamar, cuna de San Sebastian Thor, en los inicios del M38. Creyendo que descendían del propio Sebastian Thor (a pesar de su contrastada castidad), los Márties de Thor eran un culto suicida que proclamaban que solamente mediante el sacrificio último podía la Humanidad ser aceptada por el Emperador. Creían en estos preceptos tan fervientemente que pensaban que los descreídos ciudadanos imperiales debían morir en una gran conflagración para satisfacer al Emperador. Afortunadamente el Culto terminó siendo la víctima de sus propios actos. Sus fundadores se asesinaron a si mismos en una serie de explosiones suicidas pocos años después de su fundación. Sin nadie que propagase sus enseñanzas, la secta desapareció completamente.