| abstract
| - [[Archivo:Top9.jpg|thumb|225px|Señor de la Compañía.]] Tras la Caída de Caliban, los miembros principales de la I Legión organizaron un cónclave secreto. Decretaron que la caída de sus hermanos no sería revelada bajo ningún concepto, que nadie externo sabría nada del cisma que había sufrido la Legión por culpa de los Poderes Ruinosos. Los Ángeles Oscuros temen que se los considere Traidores si esto llega a saberse y que su honor quede manchado de por vida. En el cónclave se creó un Círculo Interior compuesto por los oficiales de mayor rango de la Legión para preservar estos conocimientos y todos ellos hicieron votos de silencio al respecto. Al principio, los hermanos celebraron que los Ángeles Caídos hubieran desaparecido, pues pensaban que todo había acabado con la Caída de Caliban. Pero los Traidores de Luther, los Ángeles Oscuros caídos, habían desaparecido en la Disformidad, dispersados por toda la galaxia por los Dioses Oscuros. Los Bibliotecarios de la Legión fueron incluidos en el Círculo Interior y sus visiones determinaron que los Traidores seguían con vida; algo que se recibió con una mezcla de preocupación y alegría. Por un lado, mientras los Ángeles Caídos siguiesen con vida, el secreto de su traición podría llegar a conocerse en toda la galaxia, pero, por el otro, ahora existía la posibilidad de darles caza y de que se arrepintieran; de esta manera los pecados de la Legión podrían ser limpiados con la sangre de los Ángeles Caídos.
|