Kung Lao se entrenó con los monjes shaolin para convertirse en uno de los defensores más diestros de la Tierra. Pero su inmadurez e impetuosidad impidieron que se le tomara tan en serio como a su amigo Liu Kang. A pesar de sus limitaciones, fue capaz de derrotar a Shang Tsung y a Quan Chi en Mortal Kombat, pero su vida terminó al ser brutalmente asesinado por Shao Kahn. Una vez muerto, su alma fue recogida por Quan Chi para crear una versión retornada de Kung Lao. Ahora sirve a Quan Chi y al Infierno