Las acusaciones de la conciencia causan la vergüenza. Los sentimientos de modestia producen el pudor. Ambos hacen á veces salir los colores á la cara; pero en este caso se sonroja uno por vergüenza, se sonrosea por pudor. No conviene vanagloriarse, ni tener vergüenza por el nacimiento, porque son rasgos de orgullo; pero conviene igualmente al noble y al plebeyo tener vergüenza de sus vicios. Aunque el pudor sea una virtud, hay sin embargo ocasiones en que pasa por debilidad y timidez.
Las acusaciones de la conciencia causan la vergüenza. Los sentimientos de modestia producen el pudor. Ambos hacen á veces salir los colores á la cara; pero en este caso se sonroja uno por vergüenza, se sonrosea por pudor. No conviene vanagloriarse, ni tener vergüenza por el nacimiento, porque son rasgos de orgullo; pero conviene igualmente al noble y al plebeyo tener vergüenza de sus vicios. Aunque el pudor sea una virtud, hay sin embargo ocasiones en que pasa por debilidad y timidez.