Una falacia genética se comete cuando un argumento es defendido o devaluado exclusivamente por su historia. Los orígenes de un argumento o de la persona que lo expone no tienen ningún efecto sobre su validez. Como señala T. Edward Damer, cuando uno está emocionalmente ligado a los orígenes de una idea, no suele ser fácil separarse de estos para evaluarla.
Una falacia genética se comete cuando un argumento es defendido o devaluado exclusivamente por su historia. Los orígenes de un argumento o de la persona que lo expone no tienen ningún efecto sobre su validez. Como señala T. Edward Damer, cuando uno está emocionalmente ligado a los orígenes de una idea, no suele ser fácil separarse de estos para evaluarla.