About: dbkwik:resource/kFGCCHs7LZOKq_wmWqK4Iw==   Sponge Permalink

An Entity of Type : owl:Thing, within Data Space : 134.155.108.49:8890 associated with source dataset(s)

AttributesValues
rdfs:label
  • El Violín Maldito
rdfs:comment
  • thumb Soy una amante de los sonidos. Siempre me ha gustado el sonido de la calle, de la lluvia golpeando el cristal de mi balcón e, incluso a veces, el sonido del silencio. Quizá por esto me cueste tan poco tocar el violín, quizá por ello disfrute haciéndolo. No he llegado a tocar ante mil personas y sentir el sabor del calor del público, que eso lo pueden decir pocas. Pero verán, siempre he tocado con el mismo violín, sino me sentiría incómoda. No sé quién sería ese bastardo, pero no iba a darle el placer de chillar, aunque me moría por hacerlo. Entonces empezó a hablar.
dcterms:subject
abstract
  • thumb Soy una amante de los sonidos. Siempre me ha gustado el sonido de la calle, de la lluvia golpeando el cristal de mi balcón e, incluso a veces, el sonido del silencio. Quizá por esto me cueste tan poco tocar el violín, quizá por ello disfrute haciéndolo. No he llegado a tocar ante mil personas y sentir el sabor del calor del público, que eso lo pueden decir pocas. Pero verán, siempre he tocado con el mismo violín, sino me sentiría incómoda. Hasta que un día este se rompió debido a mi hermano Still y sus manos de oro. Mis padres no dudaron en comprarme otro y me llevaron aquel viernes a mi tienda favorita de instrumentos. Una vez allí, el hombre que dirigía el local me empezó a enseñar modelos, uno tras otro y ninguno me pareció suficiente. Entonces observé desde el escaparate, semejante a un reliquiario de antigüedades, un violín del color de un día gris, las cuerdas de un tono neutro y un par de marcas negras con forma de flecha a ambos lados. No sabéis lo que sentí entonces. No entendéis el poder de ese instrumento sobre mí. Por eso no podréis ni imaginar porque corrí hacia la otra calle como si corriera detrás de mi alma. Mi alma. Mis padres llegaron a la tienda en la que estaba y no hicieron pregunta alguna, tan solo me miraron con desaprobación, mientras que la anciana dueña de la tienda no era capaz de mirarme directamente a los ojos. Más tarde llegó el sábado, en el que daría una especie de concierto en el instituto. Allí fue donde probé mi nuevo instrumento, y empecé a tocar. Entonces pasó, pasó mientras que yo yacía en una especie de trance, y sin darme cuenta y sin sentir lo que estaba haciendo, toqué una nueva melodía que nunca había oído ni era de mi invención. Se trataba de una melodía un tanto psicótica, una melodía que incitaría a muchos demonios a abandonar el infierno para visitarme. Y mientras que la tocaba sentí la adrenalina que desprendían esas notas, y cuando terminé supe que jamás volvería a cojer ese violín, sin embargo, no fue así. Me le llevé conmigo por aquella sensación de poder que sentía con el entre mis manos. Pero empecé a correr nada más terminar de tocar aquella enferma canción. Corrí y corrí hasta llegar a un callejón donde ya no pude más. Era de noche y aquel callejón oscuro, y aquella canción me revolvieron el estómago. Cuando estaba apunto de seguir hasta mi casa andando, algo me golpeó y me dejó inconsciente. En la oscuridad me desperté y entre las sombras empecé a oír pasos. Aterrada cogí mi mochila y el violín y salí de la habitación oscura en la que estaba, para adentrarme en un pasillo de luces y botellas de vodka y whisky vacías, aquel lugar era enorme y estaba lleno objetos de madera. El suelo era de un tono violeta muy sutil, y las paredes eran simplemente madera. Ya no estaba aterrada por el hecho de que alguien me hubiese secuestrado, si no porque el hecho era evidente, ese alguien era un borracho obseso. Entonces noté calor en la nuca, y empecé a oler algo entre sangre alcohol y menta. Me giré y chillé con una mezcla de profundo terror, asco y en el fondo compasión, y nada más chillar me apresuré a esconderme. El "hombre" que estaba detrás de mi parecía tener unos treinta años, pero sus rasgos decían que no era así. Pese a las enormes ojeras, tan solo debería de tener un par de años más que yo. Sus ojos eran del color de sus labios, sus labios tan rojos como la sangre de la que estaba manchada su camiseta y pantalones, vestía con un traje morado que apenas parecía un traje, pues la corbata estaba mal puesta, la camiseta entre abierta y cerrada, entre roja y blanca. Entonces dejé de mirarle, estaba temblando, no sabía que hacer. Allí no había cobertura y ninguna puerta a la vista. Y vi dónde estaba escondida: al lado del cuerpo de un hombre de espaldas que estaba tan muerto como ensangrentado, él también llevaba un traje morado. No sé quién sería ese bastardo, pero no iba a darle el placer de chillar, aunque me moría por hacerlo. Entonces empezó a hablar. Dijo simplemente: "Me encantaría oírte tocar. Llámame Seth y ven aquí. En cuanto toques, quizá te deje ir." Yo, que seguía intentando no gritar por el cadáver que estaba a mi lado, salí a la vista sin otra cosa que poder hacer, y allí, a unos tres metros de él empecé a tocar. Otra nueva melodía salió de él, pero esta sonaba a una noche fría de invierno en la calle, las lágrimas caían por mis mejillas y no sabía qué haría cuando parara. Estuve tocando durante todo el tiempo que pude para evitar mi muerte. Y no sé cómo, el violín me dijo que parase de tocar, me hizo parar de tocar. En cuanto paré el hombre aplaudió lentamente, y dijo con voz cansada: "Tú me has hecho volver. Lárgate y no vuelvas a tocar el violín, al menos no ese violín. Si lo haces, no tendremos más remedio que volvernos a ver, y no tendrás tanta suerte." Entonces toda la habitación se desvaneció. El hombre se desvaneció. Y cuando estaba apunto de volver a correr pero esta vez hacia un manicomio, me di cuenta de que el violín aún estaba caliente, y de que el cadáver era aquel hombre que se hacía llamar Seth. No he vuelto a tocar el violín. Ningún violín. Y ese violín está en alguna tienda de empeño. Quien toque ese violín morirá, y estoy segura de que esa no seré yo. Tengan cuidado violinistas, quizá su alma también se quede amarrada a su violín. Categoría:Música Categoría:Fantasmas
Alternative Linked Data Views: ODE     Raw Data in: CXML | CSV | RDF ( N-Triples N3/Turtle JSON XML ) | OData ( Atom JSON ) | Microdata ( JSON HTML) | JSON-LD    About   
This material is Open Knowledge   W3C Semantic Web Technology [RDF Data] Valid XHTML + RDFa
OpenLink Virtuoso version 07.20.3217, on Linux (x86_64-pc-linux-gnu), Standard Edition
Data on this page belongs to its respective rights holders.
Virtuoso Faceted Browser Copyright © 2009-2012 OpenLink Software