Aunque muy raro, una vez llegó a ediciones de un diccionario una palabra inexistente o que no tiene uso real. En realidad no fue una palabra inventada, si no que llegó a impresión debido a errores humanos de apreciación. Dord es la curiosa palabra llegó como cortesía del G. y C. Merriam Company (predecesora de lo que es hoy Merriam-Webster). El término apareció por primera vez en la edición de 1934 del Diccionario Internacional de Webster, segunda edición, como sustantivo de las disciplinas de física y química, con el significado de "densidad".
Aunque muy raro, una vez llegó a ediciones de un diccionario una palabra inexistente o que no tiene uso real. En realidad no fue una palabra inventada, si no que llegó a impresión debido a errores humanos de apreciación. Dord es la curiosa palabra llegó como cortesía del G. y C. Merriam Company (predecesora de lo que es hoy Merriam-Webster). El término apareció por primera vez en la edición de 1934 del Diccionario Internacional de Webster, segunda edición, como sustantivo de las disciplinas de física y química, con el significado de "densidad". El 7 de julio de 1931 llegó a las oficinas de Merriam Company una carta proveniente de uno de los consultores de química donde se mostraba D or d y la palabra densidad, es decir "la relación entre la masa y el volumen de una sustancia". Cuando la palabra se agregó al diccionario, no había en la definición señas de su etimología ni ejemplos de uso válidos, lo que debería haber servido para reconocer que había algo raro con esa entrada.