Esta es la quinta fábula de la serie Poke-Fábulas archivo:Cara_de_Arceus.png Vadeaba un Lillipup un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. archivo:Cara_de_Lillipup.png *Tarari Tororo Tiriri* ¡Estoy tan feliz! Por fin algo que comer archivo:Cara_de_Lillipup.png Aprovecharé hasta el ultimo pellejo de la carne. archivo:Cara_de_Lillipup.png Sin duda que tendré un buen banquete después de la caza. archivo:Cara_de_Lillipup.png Bueno voy a acarcarme al río un momento... archivo:Cara_de_Lillipup.png Bien pues soltare mi trozo un momento y cogeré el suyo.
Esta es la quinta fábula de la serie Poke-Fábulas archivo:Cara_de_Arceus.png Vadeaba un Lillipup un río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. archivo:Cara_de_Lillipup.png *Tarari Tororo Tiriri* ¡Estoy tan feliz! Por fin algo que comer archivo:Cara_de_Lillipup.png Aprovecharé hasta el ultimo pellejo de la carne. archivo:Cara_de_Lillipup.png Sin duda que tendré un buen banquete después de la caza. archivo:Cara_de_Lillipup.png Bueno voy a acarcarme al río un momento... archivo:Cara_de_Arceus.png Lillipup vió su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mucho más grande que el suyo. archivo:Cara_de_Lillipup.png Ohhhh...... Mira por donde.... hoy estoy de suerte.... otro Lillipup con un trozo de carne mucho mas grande que el mio. archivo:Cara_de_Lillipup.png Bien pues soltare mi trozo un momento y cogeré el suyo. archivo:Cara_de_Lillipup.png Esta será la mejor comida de mi vida. archivo:Cara_de_Arceus.png Y deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo su supesto reflejo. archivo:Cara_de_Lillipup.png Bien... pues... ¡Al agua! archivo:Cara_de_Lillipup.png ¡Ahhhhhhh! Que fría archivo:Cara_de_Lillipup.png ¡Un momento! ¡Mi trozo de carne se lo lleva el río! ¡Y encima aquí no hay ningun otro perro! archivo:Cara_de_Lillipup.png Ahora me quedaré sin comida.... archivo:Cara_de_Arceus.png El resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno: éste porque no existía, solo era un reflejo, y el otro, el verdadero, porque se lo llevó la corriente del río.