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| - El análisis polínico de una miel comporta dos etapas.
* La primera es la identificación de los granos de polen observados.
* La segunda será su recuento. La identificación no se puede hacer más que por comparación de la morfología y las dimensiones de los granos de polen observados con aquellos granos conocidos que constituyen las referencias. Éstas pueden ser microfotografías, sobre papel o numerados ; son un banco de datos que se pueden consultar por comparación. Las fotografías no son útiles a no ser las de calidad y tomadas en diferentes planos, sólo así se tiene una visión espacial del polen. Es igualmente necesario conocer la escala de la fotografía. Desgraciadamente la mayoría de los documentos son poco fiables a causa de su mala calidad. Un pequeño consejo : no buscar referencias en ciertos dibujos que se pueden encontrar en antiguos libros de apicultura. Son muy imprecisos y contienen errores flagrantes... Ningún documento es tan bueno como para reemplazar la realidad. El melisopalinólogo debe confeccionar él mismo su colección polínica de referencia a partir de pólenes recolectados de las plantas y montados en láminas y laminillas. Ciertamente que es un trabajo largo. Nunca se acaba pero presenta múltiples ventajas : de una parte poseer una colección de polenes que nos permite una identificación precisa y además, después de numerosas salidas al campo que seràn necesarias para recolectarlos, identificar las flores melíferas y situarlas en su entorno, entorno que será también el original para el espectro polínico de las mieles que serán producidas. El análisis polínico de mieles no es solamente una ciencia de laboratorio sino que sobre todo es una ciencia de campo cuya comprensión global nos permitirá captar correctamente la verdadera naturaleza de la miel y las posibilidades de análisis polínico en los dominios de la búsqueda del origen botánico y geográfico de mieles. Luego de todos estos elementos es evidente que para hacer análisis polínico de mieles, es indispensable tener buenos conocimientos de botánica y de taxonomía vegetal. La identificación precisa de especies florales es naturalmente indispensable. Esta formación puede hacerse siguiendo cursos, pero también en el tajo, uniéndose por ejemplo a una asociación de aficionados a la botánica (existen bastantes). Éstas organizan excursiones al campo y os enseñarán a utilizar una flor. El principiante comenzará por recolectar las plantas consideradas las más melíferas que son generalmente bastante conocidas para todos. De todos modos es indispensable comenzar por las referencias de los pólenes más frecuentemente recontados en las mieles. A continuación, según se va por el campo, se recogerá el de especies supuestamente de menor interés. Estas exploraciones deben permitir un inventario de grupos de vegetales diferentes recolectando un abanico lo más completo de pólenes de referencia. Para fabricar las placas de referencia, las flores deberán ser recogidas justo antes de la apertura del botón floral. La eclosión debe, preferentemente, hacerse en laboratorio. Ésto evita la contaminación de la flor con polen anemófilo presente en la atmósfera ( muy frecuente en ciertas estaciones) o incluso pólenes entomófilos transportados por insectos. La planta será identificada : familia, género, especie. Se anotará además la fecha y lugar de recogida.
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